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miércoles, 19 de mayo de 2010

Sanguineti

Sanguineti en el cosmopoética de Córdoba el pasado Abril

Edoardo Sanguineti, un poeta activista.

viernes, 26 de febrero de 2010

El minuto interior


Mi amiga microcuentista me ha regalado un librito (lo digo por el tamaño físico) de poesía. Se titula El Minuto Interior y es premio Adonáis 2009. Rubén Martín es el joven autor.

He aquí una muestra:


TODA LA SED DEL MUNDO

Pisar la tierra húmeda descalzo,
los pies desnudos,
el barro frío penetrando en la piel,
toda la sed del mundo
lamiéndome la herida
de un invierno impasible.

(Rubén Martín)


miércoles, 4 de noviembre de 2009

Morir en Noviembre

Morir en Noviembre está bien.
Quizá porque es el mes en el que se festeja a la Muerte.
O porque es el mes en el que la noche llega antes.
O porque es el mes en el que las hojas caen de los árboles.

Morir en Noviembre está bien ...
... y mejor si es por la edad.

sábado, 29 de agosto de 2009

Mario Merlino

Foto: L. Muriel

Hoy en el periódico El País he encontrado una mala noticia.
Nos queda el recuerdo de esa voz prodigiosa recitando versos.
El próximo encuentro de Animación a la Lectura en Arenas de San Pedro ya no será lo mismo sin él. Echaremos de menos su sonrisa.

sábado, 27 de junio de 2009

La fórmula preferida del profesor


- ¿Estás leyendo un libro de matemáticas?- Me preguntan quienes asoman sus narices sobre el libro de Yoko Ogawa que estoy leyendo.
- No, es una novela.-
- ¡Ah! ¿Y por qué hay números?-
- Porque el libro trata de ellos. ¿Sabes que hay números que son amigos? -
-¿Amigos?-
- Sí. Y también hay números perfectos. Y belleza en las fórmulas matemáticas.




"El hecho de saber que el frigorífico tenía un número primo como número de serie (2311), suscitó en mí gran cariño por el aparato: valiente, insobornable, desapegado del bajo mundo."

Un libro de interés para los adolescentes porque invita a curiosear por el mundo de las matemáticas.

martes, 23 de junio de 2009

Siete casas en Francia


La última novela de Bernardo Atxaga es ligera, delicada, envolvente. Narra la historia como un encantador de serpientes que nos va hipnotizando con sus letanías de nombres y palabras : La Place du Grand Palmier, d´or et d´azur, Yangambi, Chrysostome, Lalande Biran, Mbula Matari, Le Roi du Congo...
En un susurro nos cuenta la vida en el Congo de los militares al servicio de Leopldo II de Bélgica.
Para dejarse llevar y arrullar por el relato, aunque en él se nos esté contando todas las salvajadas soldadescas.

miércoles, 29 de abril de 2009

¡Oh, sí!




" A ser uno con todo lo viviente, volver en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza. A menudo alcanzo esa cumbre...pero un momento de reflexión basta para despeñarme de ella. Medito, y me encuentro como estaba antes, solo, con todos los dolores propios de la condición mortal, y el asilo de mi corazón, el mundo enteramente uno, desaparece; la naturaleza se cruza de brazos, y yo me encuentro ante ella como ante un extraño, y no la comprendo. Ojala no hubiera ido nunca a vuestras escuelas, pues en ellas es donde me volví tan razonable, donde aprendí a diferenciarme de manera fundamental de lo que me rodea; ahora estoy aislado entre la hermosura del mundo, he sido así expulsado del jardín de la naturaleza, donde crecía y florecía, y me agosto al sol del mediodía.
Oh, sí! El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona.
"

HIPERIÓN de Friedrich Hölderlin.

viernes, 17 de octubre de 2008

París no se acaba nunca




Enrique Vila-Matas , en su novela París no se acaba nunca, nos cuenta sus peripecias en esa ciudad allá por el año 1975. Se fue a vivir la bohemia parisina, como aprendiz de escritor, en contra de los deseos de sus padres. Alquiló una buhardilla por la que habían pasado personajes famosos, Mitterrand entre ellos. Marguerite Duras fue su casera. Pero esto no sabes si es verdad o no, porque como Vila-Matas mezcla autobiografía con ficción a su peculiar manera, siempre te quedas con la duda.
El caso es que leyendo este libro me han entrado ganas de saber más sobre la vida de Marguerite Duras. Hay una biografía de ella escrita por Laure Adler, que se lee como una novela. Dirigió una película, Indian Song (que si existe de verdad), durante el tiempo que Vila-Matas llevó su vida parisina. Lo más peculiar de esta película es su asincronía entre lo que se ve y lo que se oye.


sábado, 21 de junio de 2008

Marchamalo cuenta de Vila-Matas


Un fragmento de la intervención de Marchamalo con Merlino en las jornadas de Animación a la Lectura de Arenas de San Pedro (en el bosque).



Hace tiempo estuve en casa de Vila-Matas, en Barcelona. Un sexto piso, pequeño pero luminoso, ordenado y lleno de libros. Tiene una ventana en el salón desde la que se ve gran parte de la ciudad y que es una metáfora de su mundo literario. Un mundo cerrado, luminoso, desde el que se contempla, fuera, el mundo real: terrazas, antenas, nubes.

Me había enviado por correo electrónico una foto de su biblioteca: un rincón con un montón de libros de los que no se veían los lomos, y un par de baldas presididas por dos fotos de Margerite Duras de joven. Cuando le pregunté por aquél rincón me dijo que lo había elegido porque le gustan los detalles excéntricos: los lados, los márgenes, las afueras…

Cuenta en uno de sus libros cómo, una vez, intentó enamorar a una compañera de clase, en el colegio, enviándole versos de Cernuda que hacía pasar por propios:

Donde habite el olvido,
en los vastos jardines sin aurora…

La chica, un día, se le acercó y le dijo que tenía otro novio… Pero que él escribía muy bien.

Y cuenta Vila-Matas que no pudo reprimir dos lágrimas, una por cada fracaso.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Historia del llanto


Si hay algo en verdad excepcional, eso es el dolor.

Eso piensa el protagonista de Historia del llanto, de Alan Pauls.

El dolor es su educación y su fe. El dolor lo vuelve creyente. Cree sólo o sobre todo en aquello que sufre.

En la felicidad, en cambio, como en cualquiera de sus satélites, no encuentra más que artificio.

La dicha es lo inverosímil por excelencia.

... la sospecha de que toda felicidad se erige alrededor de un núcleo de dolor intolerable, una llaga que la felicidad quizás olvide, eclipse o embellezca hasta volverla irreconocible pero que jamás conseguirá borrar.

Historia del llanto es una novela menor si la comparamos con El pasado, pero en la que igual podemos disfrutar del estilo narrativo de Alan Pauls.

martes, 20 de noviembre de 2007

Miriam Reyes

He tenido la suerte de poder ver el espectáculo poético-visual de Miriam Reyes. 40 minutos breves en los que te lanza sus poesías suavemente, como si no fueran nada; pero las palabras impactan contra el cuerpo que está escuchando y lo deja perplejo.

Eventualmente paso días enteros sangrando
(por negarme a ser madre).
El vientre vacío sangra
exagerado e implacable como una mujer enamorada.
Si los hijos no salieran nunca
del cuerpo de sus madres
juro que tendría uno ahora mismo
para sentirlo crecer dentro de mí
hasta poseerme como en una sesión espiritista
o como si mi bebé y yo
fuéramos muñecas rusas
una llena de la otra
mamá llena de bebé.
También tendría un hijo
si ellos siempre fueran bebés
y pudiera sostenerlo en mis brazos por encima de la realidad
para que mi niño nunca pusiera los pies en la tierra.
Pero ellos llegan a ser
tan viejos como uno.
No alimentaré a nadie con mi cuerpo
para que viva este suicidio en-cuotas que vivo yo.
Por eso sangro y tengo cólicos
y me aprieto este vientre vacío
y trago pastillas hasta dormirme y olvidar
que me desangro en mi negación.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Jane y Paul Bowles

El otro día me vino a la mente Paul Bowles, no se porqué, y me pregunté si viviría todavía. Consulté el dato y no, ya no vive, murió en noviembre del 99 a los 88 años de edad. Jane murió mucho antes, en el 73, después de un largo tiempo enferma, y está enterrada en Málaga.
Esta curiosa pareja de norteamericanos se instaló en Tánger después de pasearse por distintas ciudades europeas. Su casa de Tánger fue un lugar de encuentro de escritores, pintores, músicos, y un montón de amigos que pasaban largas temporadas con ellos. Por allí pasaron Truman Capote, Jack Kerouac, Gore Vidal... que acabarían formando la generación beat.
Paul Bowles pasó a ser más conocido cuando Bertolucci llevó al cine su novela El cielo protector.
Jane Bowles no escribió mucho. Tiene una curiosa novela de aire extraño titulada Dos damas muy serias. En la biografía de Jane Bowles editada por Circe se pueden ver muchos más detalles y curiosidades sobre la vida de esta pareja.